José Antonio Landeira y Marta García son los fundadores de un tofu ecológico hecho con soja cultivada en Sigrás, Cambre. El producto de proteína vegetal busca cerrar un ciclo de producción en Galicia de forma sostenible, pero sin perder el sabor.
Desde su casa en Sigrás, Cambre, José Antonio Landeira y Marta García, trabajan para crear un tofu ecológico que triunfa en todos los comedores donde aparece, de Inditex a los colegios.
Landeira explica que la elaboración de tofu sale «de un sueño mío como ingeniero agrónomo» de cerrar el ciclo de producción de materias primas gallegas. «Canso de ver como en un país como Galicia producimos una materia prima de una muy alta calidad, pero no somos capaces de hacer ese producto final, que es lo que realmente produce dinero», destaca.
La elección de esta proteína vegetal parte de mucha investigación y también de viajes por el sureste asiático, la Indonesia y Vietnam, donde se familiarizaron con él. «El tofu que había en ese momento era de muy mala calidad y vimos que lo podíamos superar y hacerlo a partir de nuestra propia soja cultivada. Entonces tampoco había cultivos de soja ecológica en España», recuerda el fundador.
Las condiciones de Galicia para este tipo de cultivos resultaron ser las ideales, con un clima que da agua «de sobra» para obtener buenas producciones. Para la propia elaboración del tofu la pareja asegura que «el procedimiento es muy parecido al de hacer un queso del país«. Todo esto hacen que el resultado sea un tofu «que se come a bocados», afirma Landeira. «No es el típico tofu insípido, que es lo que la gente ha metido en cabeza», dice.
Éxito entre los más pequeños
Esta alta calidad hizo que muchos de los chefs del entorno se hayan interesado por el alimento y comenzaran a incluirlo en su oferta en comedores empresariales, como lo de Inditex o en las escuelas. «Los más pequeños son los que mejor lo comen«, explican los fundadores, en parte porque no tienen perjuicios. «Entendemos que de aquí la una perspectiva de 5 o 10 años, ya lo habrán integrado en una alimentación equilibrada», apunta García.
Con todo, los mayores aún tienen que superar esa barrera de rechazo. «Si rompes esa barrera y lo pruebas, te gusta», señala Landeira.
El paso clave para esto fue la implicación de los cocineros. «Sin ellos serían imposible, en el 90% de los casos encontramos una colaboración directa con ellos porque son gente que quieren hacer cosas. Que están innovando y que se implican en su trabajo para una buena alimentación», destaca el cambrés. «Llegamos al punto de que ahora tenemos que ir a tiendas a vender porque los niños demandan ese producto y no teníamos puntos de venta», dice el fundador.
Otro de los aspectos por los que Tofu Landeira marca la diferencia es por su insistencia en practicar la sostenibilidad en donde fuera posible. La empresa de Sigrás envasa el producto en cristal, con el que los restaurantes o comedores, cuando finalizan pueden limpiar y retornar los envases y que se podan reusar. » Queríamos crear un producto sostenible pero que también contribuyera la economía circular», resalta Landeira.
La marca continúa creciendo, ahora con los ojos puestos en la creación de un nuevo producto, también usando sus cultivos de soja. «Nuestra intención en un futuro es producir salsa de soja«, explica la pareja.
Fuente: Marta Casais// La opinión A Coruña


